Acerca de Digituenses
El deseo de tener web propia empezó a martillearme en cuanto aprendí lo suficiente
como para ser capaz de hacerla, aunque larga ha sido la espera. He llevado a cabo algún
que otro intento con esos blogs gratuitos que ofrecen ciertas compañías, pero nunca
conseguí adaptarme a sus diseños. Uno quiere las cosas como a uno le gustan, sin que a
uno le importe que puedan estar más o menos a la moda. Llegados a este punto, no queda
más opción que la de imitar a don Francisco de Quevedo: Yo me soy el rey Palomo: / yo
me lo guiso y yo me lo como
.
Este sitio nace mientras uno empieza a considerarse prácticamente pre-jubilado. Todavía faltan algunos años para ser jubilado a tiempo completo, es cierto, pero mejor no dejarlo todo para última hora. La idea es que cuando llegue el ocio forzoso, uno tenga ya algo en que ocupar una parte del tiempo en que no esté haciendo recados o paseando para combatir la hipertensión. Y es que a uno el dominó, los naipes, el parchís u observar a las palomas —en mi ciudad está prohibido echarles de comer— como que no le atraen mucho.
Mientras la artrosis me permita seguir presionando teclas, seguro que algo se me irá
ocurriendo para ponerlo por escrito, lo que no deja de ser una afición como cualquier
otra, si bien con el riesgo añadido de que lo escrito permanece. Y más en internet
,
añado.
Todo lo que puedes ver y leer aquí, paciente visitante, ha sido largamente meditado y hábilmente trabajado. No quiere esto decir que uno se considere especialmente hábil haciendo webs —a la vista está—, sino que lo hace lo mejor que se le alcanza.
Tal vez te resulte extraño no encontrar las últimas novedades directamente en la portada, pero eso es debido a que este sitio no quiere ser un blog al uso. No obstante, en la entrada se ha ubicado un tablón en el que irán apareciendo notas que enlazan a lo que se va publicando.
Este sitio está pensado para que lo explores, para que entres a cada habitación y husmees sin reparos, averiguando por tu cuenta si hay algo que para tí merezca la pena. Naturalmente, eres libre de colarte en cualquier estancia directamente a través de su propia dirección web, o URL, sin pasar obligatoriamente por el zaguán.
Si tienes interés o te pica la curiosidad, en la cocina se dan algunas explicaciones técnicas sobre cómo se ha guisado la construcción de Digituenses.
