—Cariño, ve a tirar la basura.
—¿Puedo ir yo también, mamá?
—Está bien, llévate al niño.
—Hoy el viaje será un poco más largo, el vertedero está en oposición.
Cargaron la basura compactada en la nave y despegaron. Ya en el espacio pasaron a velocidad semi-lumínica, llegando en un par de clics a la vista del vertedero.
—Es de un color azul precioso, papá, ¿seguro que es el basurero?
—Claro, hijo, sus habitantes semi-inteligentes no hacen otra cosa que generar y procesar basura, incluso están evolucionando para alimentarse de sus propios desechos. La que nosotros les dejamos es un ínfima cantidad comparada con la que ellos producen. Pero seguro que lo agradecen, siempre les vendrán bien algunos desperdicios más para sus formas de vida.
Desde la Tierra alguien vio una estrella fugaz y un meteorito de materia sólida cayó en el océano, descomponiéndose en desechos orgánicos extraterrestres. Los científicos dicen que seguramemente la vida vino de fuera, escondida en uno de esos meteoritos que contienen restos orgánicos extraterrestres.