Autoencuentro

Construyó un telescopio tan potente que con él logró verse su propia espalda, demostrando así que la trayectoria de la luz es circular. Entonces se volvió y se encontró consigo mismo mirándose a través de un telescopio y murió paralizado, demostrando así que el infinito también es circular y que cuando se entra en él ya no se puede salir, por algo es el infinito. Cuando su madre lo halló muerto rompió el telescopio para que a su hermana pequeña no le pasara lo mismo, demostrando así que la historia de la ciencia está llena de inventos insospechados, que nunca volverán a ser descubiertos porque las madres de los inventores los rompen.